En China, el paso del tifón Maysak dejó decenas de muertos y más de 130.000 personas evacuadas tras provocar inundaciones catastróficas y la ruptura de una presa en la región de Guangxi, al sur del país.
Las intensas lluvias desbordaron ríos y embalses, arrastrando vehículos y causando graves daños.
De acuerdo a los reportes de las autoridades, entre 26 y 39 personas murieron, otras nueve permanecen desaparecidas y continúan las labores de búsqueda y rescate.
El presidente Xi Jinping ordenó desplegar todos los recursos para las operaciones de emergencia, mientras el tifón Bavi se aproxima a la zona.

