El canciller de la República, Yván Gil, denunció un nuevo derrame de hidrocarburos proveniente de Trinidad y Tobago, el cual ha sido reafirmado a través de imágenes satelitales, cuya magnitud es mayor al ocurrido en el pasado mes de mayo, confirmando el desplazamiento de contaminantes hacia aguas venezolanas.
A través de un comunicado, se destaca que el hecho representa un riesgo para los ecosistemas marinos, así como para la actividad pesquera y las comunidades costeras. En tal sentido, los organismos venezolanos han activado los protocolos correspondientes para la protección de las costas afectadas.
“Venezuela exige al Gobierno de Trinidad y Tobago que asuma plenamente su responsabilidad, adoptando medidas inmediatas para evitar nuevos incidentes y garantizando plena transparencia sobre las causas, alcance y consecuencias de este derrame”, reza parte del comunicado.


