Un terremoto de magnitud 7,5 sacudió el interior de la isla de Kyushua al suroeste de Japón, exactamente a la prefectura de Kumamoto, dejando a miles de personas sin electricidad, carreteras dañadas y varias personas atrapadas en un centro comercial parcialmente derrumbado, confirmaron las autoridades de ese país.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, desde Tokio, declaró a medios internacionales, que aún estaban evaluando el número de víctimas y la magnitud de los daños en la zona.
Takaichi apuntó que habían recibido informes de personas heridas y confirmó los cortes eléctricos e incendios en algunas áreas.

