Un despliegue policial contra el tráfico de drogas en las favelas de Río de Janeiro dejó un balance de al menos ocho fallecidos, según los reportes oficiales del Gobierno regional.
La movilización estuvo liderada por el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE).
El foco central de la misión era la captura de Claudio Augusto dos Santos, alias «Jiló», señalado por los servicios de inteligencia como uno de los cabecillas del narcotráfico en la zona del Morro dos Prazeres.
Respecto a los fallecidos durante la incursión, seis individuos quedaron identificados por las autoridades como miembros de las organizaciones narcotraficantes.
Entretanto, una octava víctima era un residente de la comunidad, quien, de acuerdo con la versión oficial, fue tomado como rehén por los delincuentes y murió por impactos de bala durante el enfrentamiento.

