Más de un millón de personas se vieron afectadas por un apagón masivo que paralizó gran parte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El incidente ocurrió en plena ola de calor con temperaturas superiores a los 36 grados, debido a una falla crítica en la subestación de Morón que provocó la salida de servicio de cuatro líneas de alta tensión.
La interrupción impactó en el transporte público.
Al incidente eléctrico se sumó un cambio abrupto en las condiciones meteorológicas con el estallido de tormentas severas, caída de granizo y lluvias intensas.
El Servicio Meteorológico Nacional activó alertas por ráfagas de hasta 70 kilómetros por hora e inundaciones repentinas.

