Un alud arrastró vehículos y autobuses en el paso de Gyirong, en la frontera entre China y Nepal.
Por el lado chino quedaron interrumpidas carreteras, el suministro eléctrico y las comunicaciones.
El presidente Xi Jinping ordenó desplegar de inmediato las tareas de búsqueda, rescate y evacuación.
Entretanto, Nepal reportó entre 8 y 16 fallecidos y cientos de desaparecidos, incluidos 291 extranjeros.

