El Gobierno de transición de Malí impuso un toque de queda nocturno de tres días en la capital, Bamako, tras una ola de ataques coordinados.
La restricción, surge como respuesta inmediata a las ofensivas perpetradas por grupos yihadistas y fuerzas independentistas en diversos puntos del país.
Durante los enfrentamientos, se confirmó el asesinato del ministro de Defensa, Sadio Camara, en un ataque dirigido contra la ciudad de Kati.

