El gobierno de Panamá anunció que tomó el control operativo de los puertos de Balboa y Cristóbal, instalaciones estratégicas vinculadas al Canal de Panamá.
Con esta medida, Panamá puso fin a la gestión que durante más de dos décadas ejerció el grupo hongkonés CK Hutchison.
La misma se produce en un contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos y China en torno a la influencia y la administración de infraestructuras estratégicas en América Latina.

