El gobierno de China calificó como un acto de intimidación y una violación flagrante al derecho internacional el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
El portavoz de la Cancillería, Guo Jiakun, denunció que la acción militar de EEUU del pasado 3 de enero, constituye una agresión directa contra la soberanía de una nación independiente.
En ese sentid, Beijing ratificó su firme respaldo a Venezuela en la protección de su dignidad y derechos legítimos ante instancias internacionales.

