Los equipos de rescate se encuentran contrarreloj este domingo entre el lodo y los escombros en Nepal y el sur de China, tras las devastadoras inundaciones y deslaves.
Hasta ahora unas 800 personas han fallecido en la región del Himalaya.
Cuatro días después del desastre, la esperanza de hallar con vida a los miles de desaparecidos se desvanece.
El balance oficial contabiliza 3.048 desaparecidos, entre los que figuran 592 extranjeros.
Los socorristas operan bajo la constante amenaza de nuevos desprendimientos de tierra.

