En Irán fueron reportados nueve sismos consecutivos, exactamente en la ciudad de Pardís, al noreste de la metrópoli de Teherán. Entre estos sismos, se registraron dos con una magnitud superior a 4 en la escala de Richter, lo que provocó noches de insomnio a los residentes de Teherán y las ciudades cercanas.
El Centro Sismológico del Instituto de Geofísica de la Universidad de Teherán, también informó del primer sismo significativo a las 23:46 horas, con una magnitud de 4,6.
Cabe resaltar que el evento sismico, que se produjo a una profundidad relativamente superficial, se sintió en muchas zonas de la capital y provocó que los ciudadanos salieran a las calles.

