Bajo la advertencia de que «si el bloqueo continúa, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto», el presidente del parlamento iraní, Mohamad Baquer Qalibaf, amenazó con cerrar nuevamente este paso marítimo vital, por el que circula una quinta parte del crudo y gas natural licuado del mundo.
Esta advertencia surge apenas horas después de que el tránsito fuera reabierto.
El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, calificó las acciones de Washington como una violación al cese al fuego y sentenció: «Lo que ellos llaman un bloqueo naval tendrá definitivamente la respuesta apropiada de Irán».

