Un gran fuego devastó una refinería en la ciudad de Geelong, Australia, que procesa unos 120.000 barriles de petróleo al día y suministra cerca del 10% del combustible del país.
Medios alertaron que el incidente aumenta la preocupación por la vulnerabilidad del sistema energético australiano, que actualmente cuenta con solo dos refinerías en funcionamiento.
Mientras tanto, las autoridades advierten que el siniestro puede afectar la producción de gasolina y combustible de aviación en el país.

