El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, sostuvo una conversación con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, en la que abordaron la situación en el golfo Pérsico tras la escalada militar en la región.
Según la Cancillería, durante el intercambio se analizó el agravamiento del escenario regional, atribuido a las acciones militares emprendidas por Estados Unidos e Israel.
En ese sentido, Moscú calificó estos ataques como inaceptables, especialmente aquellos dirigidos contra infraestructuras estratégicas como la central nuclear de Bushehr.
En este sentido, Lavrov advirtió sobre los riesgos que estas acciones representan no solo para la seguridad del personal ruso presente en instalaciones iraníes, sino también por las posibles consecuencias ambientales que podrían afectar a toda la región.

