En Italia, este domingo, 51,4 millones de ciudadanos comenzaron a ejercer su derecho al voto en un referéndum constitucional de dos días que determinará el futuro del sistema judicial en el país.
Al tratarse de una consulta sobre una reforma que no alcanzó la mayoría de dos tercios en el Parlamento, el resultado se decidirá por mayoría simple, ya que no se requiere un quórum mínimo para su validez.
El proyecto, considerado el pilar de la legislatura de Giorgia Meloni, propone cambios estructurales profundos. Cabe destacar, que el punto más polémico es la separación definitiva de las carreras de jueces y fiscales, quienes actualmente operan bajo la figura común de «magistrados».
También, la reforma contempla la división del Consejo Superior de la Magistratura en dos entidades diferenciadas, entre otros.

