La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, disolvió este viernes la Cámara de Representantes del Parlamento (Cámara Baja) con el objetivo de llevar a cabo unas elecciones anticipadas el 8 de febrero, donde buscará convertir su popularidad en escaños después de asumir el poder hace tres meses.
“Según el artículo 7 de la Constitución, se disuelve la Cámara”, anunció al comienzo de la sesión el presidente del hemiciclo japonés, Fukushiro Nukaga, tras lo cual la sala quedó vacía.
Takaichi declaró a inicio de semana que convocaría elecciones generales anticipadas el 8 de febrero y describió esta decisión como “muy difícil”.
La disolución inicia una corta campaña electoral de sólo 16 días antes de las anticipadas elecciones del 8 de febrero.

