Millones de ciudadanos en Estados Unidos permanecen bajo alerta por las altas temperaturas, en una ola de calor que, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), podría extenderse durante toda esta semana.
Las temperaturas han sido superiores a los 40 °C, con sensaciones térmicas que alcanzan los 49 °C en diversos puntos de la geografía estadounidense.
Se estima que varias áreas metropolitanas importantes en el sureste, incluyendo Raleigh y Charlotte en Carolina del Norte, Greenville-Spartanburg en Carolina del Sur, y Atlanta en Georgia, enfrenten un “peligro extremo de calor” por varios días.

