Este lunes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió que el riesgo de disturbios en la próxima manifestación del 31 de octubre sigue «alto» y alertó del papel nocivo de las redes sociales.
«Mi gratitud hacia las fuerzas de seguridad interior y el trabajo realizado el sábado pasado. Ahora toca preparar lo que viene. Nos mantenemos a la vez humildes y concentrados. Sabemos que el próximo sábado sigue siendo un sábado de riesgo«, manifestó Macron.
Macron contó que pidió a su Gobierno que responda a «las demandas legítimas en la raíz del movimiento social» y, por ello, adelantó que su primer ministro, Sébastien Lecornu, hará en breve «anuncios contundentes y avances» sobre medidas, tras haberse reunido con representantes estudiantiles de la Educación Secundaria.

