En Bolivia, las manifestaciones y los bloqueos de carreteras entraron en su cuarta semana.
Sin embargo, en un intento por calmar los ánimos, el mandatario, Rodrigo Paz, anunció que su salario y el de sus ministros se reducirán en un 50%, por lo que pasará a percibir unos 1.800 dólares mensuales, frente a los casi 4.000 que recibía antes de la medida.
Diversos sectores sociales mantienen entre sus demandas un aumento salarial de alrededor del 20%.

