El Gobierno de Cuba anunció la concesión de indulto a 2.010 personas que se encontraban privados de libertad.
Las autoridades de la isla indicaron que este acto se define como un «gesto humanitario y soberano», fundamentado en una evaluación pormenorizada de la naturaleza de los delitos, el comportamiento ejemplar mostrado en reclusión, el cumplimiento de una parte considerable de la condena y las condiciones de salud de los beneficiarios.
La disposición legal abarca a distintos sectores de la población penal, priorizando a mujeres, jóvenes y adultos mayores de 60 años.

