En Indonesia, el cielo se volvió naranja debido a los masivos incendios forestales que afectan a varias ciudades de las islas de Sumatra y Kalimantan.
Las autoridades han desplegado a más de 60.000 efectivos para combatir los incendios.
Ante los graves incendios una enorme nube de humo tóxico se extiende hasta Singapur y Malasia, provocando una de las peores crisis ambientales de la región en los últimos años.

