Las fuertes lluvias de las últimas horas provocaron el desbordamiento de diversas quebradas en el estado Lara, afectando directamente a 120 familias.
El gobernador, comandante Luis Reyes Reyes, confirmó que los daños más severos se concentran en el municipio Iribarren, donde una cantidad importante de ciudadanos perdieron sus enseres básicos.
Las parroquias Ana Soto, Unión y Catedral reportan los mayores estragos, no solo en las viviendas, sino también en la vialidad, la cual se ha visto comprometida por el flujo de agua y sedimentos.
El mandatario regional informó en el municipio Urdaneta fueron reportadas 29 viviendas adicionales anegadas. Agregó que, en la zona, los esfuerzos se centran actualmente en la recuperación de la conectividad terrestre, con trabajos activos en los ejes viales de El Porvenir-Siquisique y Molotura-Santa Inés, además del sector del Puente de Urama.

