Colombia dio un golpe al narcotráfico transnacional tras incautar cuatro toneladas de cocaína en la región de Urabá, Antioquia, el cual tenía como destino final la ciudad de Londres.
El operativo, logró neutralizar el envío de más de 70 millones de dosis ocultas en un contenedor, valoradas en más de 170 millones de dólares en el mercado europeo.
El presidente Gustavo Petro y el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, confirmaron que esta acción representa un impacto financiero y logístico demoledor contra la estructura del Clan del Golfo, organización criminal que lideraba la operación desde esta zona estratégica.

