Como parte de los cambios en la Curia Vaticana, el papa León XIV nombró al arzobispo venezolano Edgar Peña Parra como nuncio apostólico en Italia y en la República de San Marino.
Peña Parra asumirá la sede de la Via Po en Roma, previamente dirigida por el arzobispo bosnio Petar Rajič, quien, a su vez, fue designado nuevo prefecto de la Casa Pontificia.
El arzobispo venezolano tiene una larga trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede, con experiencia en Kenia, Yugoslavia, Honduras, México, Pakistán y Mozambique.

