El presidente de China viajó a Estados Unidos para concretar una visita de Estado de 3 días.
El viaje se concretó tras una invitación del mandatario estadounidense Donald Trump.
Se trata de la segunda cumbre entre ambos jefes de Estado en el año.
Se estima que las conversaciones aborden las discrepancias en comercio, tecnología y seguridad internacional, con especial atención a la inteligencia artificial, la postura frente a la guerra contra Irán y el estatus geopolítico de Taiwán.

