Un importante golpe al narcotráfico se registró en el puerto de Cartagena, donde unidades de la Policía Antinarcóticos incautaron 885 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
El cargamento ilegal de estupefacientes venía procedente de El Callao, Perú, y estaba oculto dentro de bloques de piedra travertino en un contenedor que tenía como destino final Valencia, España.
La Policía Antinarcóticos descubrió irregularidades en la carga legal, logrando evitar la distribución de 2,2 millones de dosis en el mercado internacional.

